LO MEJOR DE LA SEMANA

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Pasión Montoreña: Domingo de Ramos

Estrenamos nueva sección en Pasión por Montoro. A este nuevo apartado lo hemos denominado Pasión Montoreña, en ella repasaremos a fondo la Estación de cada Cofradía o Hermandad a través de un texto realizado por Pasión por Montoro y una serie de fotografías y vídeos que ilustren nuestra particular Estación de Penitencia. Para iniciar esta nueva sección hemos elegido a la Cofradía del Domingo de Ramos, Cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalem y María Santísima del Amor y la Paz, con la cual se inicia la Semana de Pasión Montoreña y que también abrirá esta nueva sección de nuestro Blog, que gracias a todos vosotros día a día sigue creciendo.
Domingo de Ramos, donde la cuenta atrás de todo un año llega a su fin, donde el esfuerzo, la dedicación y las horas de trabajo ven sus frutos. Tras la larga Cuaresma de conversión, de arrepentimiento y abstinencia, recibimos a nuestro Mesías a nuestro Salvador. Pero antes de su Entrada Triunfal ya hemos celebrado el Triduo a nuestro Santos Titulares. En Santa Ana, lugar de encuentro, humilde pero acogedor, sencillo pero con una belleza singular. En esta pequeña ermita nos espera el Señor de la Borriquita y ahora junto a su madre de Amor y Paz cuando de cada uno que pasa por el Puente de las Donadas, cogiendo siempre de nuestras vidas lo peor. Estando junto al humilde, cuidando al enfermo, al lado del desvalido, consolando los últimos momentos de un anciano. Aquí es donde esta el Señor de la Borriquita, el nos dio el ejemplo de humildad subido sobre su humilde pollino nos bendice a todos con sus divinas manos.
Mañana de Domingo de Ramos, tras haber escuchado el Pregón el dia anterior nos levantamos una vez mas como cada día, pero ¿que ocurre en esta mañana? Una alegría invade nuestro corazón ya que lo que cada día del año hemos estado esperando ha llegado. Son las ocho y cuarto de la mañana cuando pasamos por el Puente de las Donadas, la corriente fluvial refresca aún el ambiente que la algarabía montoreña recibiendo a su Señor de la Borriquita encenderá posteriormente a su paso por el Puente de las Doncellas. Los arcos de la ermita nos dan la bienvenida a la Misa de Hermandad y a las ocho y media comienza la Eucaristía. Todos unidos como Hermandad compartimos el mismo pan y vino que el mismo Jesús de la Borriquita repartirá entre sus apóstoles días mas tarde. Todo esta preparado es Domingo de Ramos, todos los niños tienen ya las palmas entre sus manos. El portador ha preparado su hombro tras largos ensayos nocturnos durante toda la Cuaresma. El aroma en Santa Ana es a incienso, palma, cirio, pero sobre todo alegría. El momento a llegado y las puertas de Santa Ana se abren como cada año, Tú Señor de la Borriquita pasas por esa arquearía de tu ermita como ya lo hiciste en 1944, ¿Pero para que?, para colmar de bendiciones a tus queridos montoreños.
Las campanas de la Ermita replican como solo lo hacen el Domingo de Ramos, su sonido saca de sus nidos a las golondrinas que también quieren ser espectadoras de tu Entrada Triunfal y con su canto alaban una vez más a el Mesías. Pero algo llama la atención entre el bullicio y la alegría de la escalera de Santa Ana, en su interior vacío aún espera alguien. Es la Nuestra Madre de Amor y Paz, ella no comparte la alegría montoreña. ¿Pero porque? Ella conoce la consecuencias de tu entra en Jerusalem al igual que Tú Señor de la Borriquita. Por eso sus hermosos ojos entristecen al verte salir de la Ermita, ella quiere Señor ser el paño de lágrimas de cualquier montoreño. La dulzura y belleza de su rostro se aleja entre el ruido y las aclamaciones a su hijo, el cual ya enfila a hombros de sus queridos portadores la calle Cedrón. Mientras tanto tu Madre de Amor y Paz quedas en Santa Ana a la espera de que vuelva tu hijo tras haber hecho la voluntad del Padre.
Te encaminas Señor por tu Barrio del Retamar junto a ti, va una multitud de gente aclamándote cual Rey. Cerca de ti van tus doce elegidos, tus doce montereños que te acompañaran también en la tarde del Jueves Santo. Uno de ellos Señor te venderá por 30 monedas, aun sabiendo esto Nuestro Señor de la Borriquita vuelve a entrar en Jerusalem cada año, siendo traicionado, pero en esta particular Jerusalem Montoreña se sigue haciendo la voluntad del padre. Desde tu borriquita vas contemplando la bella panorámica de Montoro, el blanco encalado de sus casas también te recibe cada año, renovándose para que Tú lo encuentras más bello que nunca. El Señor poco a poco se va deslizando por las calles del Barrio del Retamar a los sones de la Agrupación Musical Jesús Caído. A lomos de su Borriquita al Señor le sorprende una tremenda cuesta que a los sones de Ave María y Cinco Llagas es solventada gracias a tus queridos portadores que cada año te pasean por las calles montoreñas.
En tu caminar montoreño finalizas tu paseo por tu Barrio, ahora debes seguir bendiciendo las calles de nuestro pueblo. Para ello bajas por la calle Calvario hasta volver a tu Ermita de Santa Ana, pero ahora no es hora de volver a ella se debe hacer la voluntad de Padre, esta voluntad que tanto dolor causa a la Reina del Retamar, esa voluntad por la cual derramará tantas lágrimas, pero ella lo aguantará porque no es otra que la esclava del Señor. La molinaza del Puente de las Donadas nos traslada a otra época, tiempo de recogida de aceituna, tiempo de caminatas hasta la Fuente de la Oliva, días de ventorrillo. Jornadas de duro trabajo para ganar el "pan nuestro de cada día". De todos los trabajadores cuida el Señor de la Borriquita y su Madre de Amor y Paz. Con sus manos hacen mas llevadera la cruz diaria de cada día. Al Señor de la Borriquita lo reciben los arcos del puente, el Guadalquivir con su sonido anuncia la llegada del Hijo de Dios y la naturaleza verde nos embriaga con su aroma de felicidad ante nuestro Redentor. La labor del portador cada vez se hace más dura a causa del peso y del calor. Pero el Señor de la Borriquita les da fuerzas una vez más y comienza su trono dorado a enfilar Camino Nuevo gracias al esfuerzo de sus hermanos portadores.
Camino nuevo colmado de gentío está, nunca antes en todo un año esta cuesta se encuentra tan concurrida, nunca antes pasa el Hijo de Dios por Camino Nuevo. Junto a ti siempre va la Agrupación Musical Jesús Caído que a los sones de Ave María, Cordero de Dios, Cinco Llagas, Alma de Dios y Pasacalles ayudan y ensalzan aún mas tu figura.El dorado de tu trono magnifica aún más tu presencia. Entre palmas, niños, incienso y muchas capas rojas subes la empinada calle. Tras de ti queda ya muy lejos tu Ermita y junto a ella tu querida Madre que si Dios quiere pronto te acompañará por tierras montoreñas. Los balcones de las casas engalanados están, al igual que todo el gentío recibiéndote. Poco a poco vas llegando a Corredera, calle transitada por todos a diario, pero que hoy Domingo de Ramos, recibe al más grande. El mismo Señor de la Borriquita pasa por esta preciosa calle. El Señor entre palmas y nubes de incienso comienza a ver algo a lo lejos, es el Campanario de San Bartolomé, a lo lejos se escucha el sonido de la multitud que ya espera en la Plaza de España.
Llegas a la Plaza de España y la impresionante mole que forma la Parroquia de San Bartolomé te recibe con los brazos abiertos y hasta ella marchas Tú. Hasta su misma puerta.Allí tus queridos hermanos portadores descansan por momentos, con la alegría de saber que están llevando al Mesías por su pueblo.Ellos son inconfundibles en la mañana del Domingo de Ramos, su túnica burdeos nos señala que ellos han sido los elegidos por Ti para encontrarte un año más con tu querido pueblo montoreño. La Plaza de España se tiñe de rojo, es un rojo que nos advierte alegría porque al fin llego el Mesías. El azahar montoreño también te espera, reloj natural que nos advierte de que la cercanía de tu llegada, florece cuando esta próxima la Semana Santa. Tu hermoso trono, recubierto en su plenitud por olorosas flores cautiva a tu pueblo, tu perfume junto con el azahar, el incienso, los cirios, las palmas. Señores a esto huele el Domingo de Ramos Montoreño. Pero tu Señor de la Borriquita no puedes quedarte con este, la voluntad del Padre debe ser cumplida y debes enfilar tu camino de regreso.Vuelven a sonar de nuevo los afinados instrumentos de Jesús Caído para acompañarte por la Calle Santiago. Aquí te encontraras con el montoreño mas antiguo, con el que tanto cuidas Tú, Señor de la Borriquita. Domingo de Ramos en juventud y jovialidad, pero también están presentes nuestros ancianos en la mañana del Domingo de Ramos, estos a los que tienes tanto aprecio y tanto cuidas.
En la Calle Santiago te encuentras con una anciana que espera como cualquier otro joven la mañana del Domingo de Ramos. Ella esta inquieta porque las campanas del Campanario ya han replicado ante tu llegada a Plaza de España. Esta espera pronto ver tu rostro humildad, en el que se refleja ella misma. Desde su balcón comienza a ver la cruz de guía y valientes niños que aún aguantan tras la larga caminata. En este momento los recuerdos del pasado la inundan, recuerdos de una niñez ya lejana, de una Semana Santa Montoreña antigua de la que nos quedan pocos recuerdos. Pero todo esto cesa cuando el olor a incienso se hace cada vez más fuerte. El Señor de la Borriquita otro año más esta frente a ella, y ella en un momento de oración se santigua pidiéndole eso, poder contemplar su bello rostro otro año más desde su balcón. La gente se amontona en Santiago y observamos los pasos de la Santa Vera Cruz, el Señor de la Borriquita se introduce dentro de la Iglesia de Santiago para poder ver lo que proximamente le ocurrira, allí en este vestigio de la historia ve como va a ser burlado y torturado y como su madre de los Afligidos sufrirá una vez más. Con gran maestría tus portadores consiguen salir de la Iglesia de Santiago, gran maestría la de tu capataz, que mima con esmero tu lucimiento el Domingo de Ramos, porque es el día que te haces montoreño.
Te encuentras ya en la Calle Puente Señor de la Borriquita, tus portadores sufren cada vez más por la pendiente de la calle. Pero a ellos no les importa, te pasean a ti, Rey de Reyes.El olor a palma no se esfuma en todo tu recorrido, nunca te dejan solo en esta Jerusalem montoreña. En este momento una niña pregunta con inquietud a su padre, ¿Quien es Él? En este momento descubrimos el gran sentido de la Semana Santa, conmemoramos la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, Cristo sale a las calles para mezclarse con la gente humilde como ya hizo en su estancia en la Tierra. Jesucristo se encuentra en las cosas humildes, humilde como el pollino en el que va montado hacia el puente de las Donadas, que con gran ansia espera al Señor de la Borriquita. Divina bendición los hombros que te portan, han aguantado toda una mañana el peso de tu majestuoso trono.        ¿Harían esto si no fuera por tí Señor del Retamar? De este modo el Señor ve ya la multitud que se agolpa ante Santa Ana. La alegría, el gentío y la multitud contrarresta con la mirada de su Madre de Amor y Paz, que lo mira a lo lejos llegar a través del Puente de las Donadas, al igual que una madre espera a su hijo, una madre nunca se casará de esperar.
El Capataz pide el último esfuerzo a tus portadores, ellos se encuentran ya bastante cansados, pero todavía tienen que llevarte junto tu madre. Detrás tuya se dibuja el típico paisaje montoreño, te encuentras arropado por un mar de olivos, ellos agitan sus ramas en señal de alegría ante tu llegada. Montoro tierre de olivo, brotes de la historia que simbolizan la Paz, la paz necesaria en nuestro mundo y que solo contigo Señor de la Borriquita podremos conseguir. Tus portadores bajan tu hermoso paso con la mirada atenta de todos y en especial la de tu Madre de Amor y Paz. poco a poco con la maestría de tus hermanos portadores y tu capataz consigues entrar al fin en la pequeña y humildad Ermita del Retamar y estar de nuevo junto a tu madre, de la que pronto te separaran. Llegado a este punto suena el último golpe de llamador que nos anuncia que el Señor de la Borriquita ha bendecido un año mas a su pueblo y que está ya junto a su Madre, la Reina del Retamar.

Para concluir esta artículo tenemos la Salve realizada exclusivamente para María Santísima de Amor y Paz que seguro que os encanta.
Hasta aquí la visión de un Domingo de Ramos, bajo la atenta mirada de un montoreño. Pasión por Montoro.

Y para ti, ¿Que es el Domingo de Ramos?

3 comentarios :

  1. :O PRECIIOSO! Que todo el mundo lea esto de verdad porque es una maravilla! Precioso este artículo... Estas palabras solo salen con pasión y devoción a nuestra semana grande! Ojala se haga lo mismo con las demás cofradias! Un Saludo y Enhorabuena por este artículo y en general por este gran blog!

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  2. Enhorabuena por el artículo!!! Se antojan buenos relatos de los demás días. un saludo

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  3. Puff increíble magnifico articulo de verdad
    para mi Domingo de Ramos es el fin de una espera llena de ilusiones y el comienzo de la semana mas grande de montoro la Semana Santa

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