LO MEJOR DE LA SEMANA

jueves, 23 de mayo de 2013

La evacuación de Montoro por las tropas republicanas en la víspera de las Navidades de 1936

Mujeres montoreñas al final de la actual C/ Doctor Fleming, llegando a la actual glorieta, regresan a Montoro
Fuente: Foto Serrano. Recorte de prensa. FOTOTECA PASIÓN POR MONTORO
Francisco Aguilar Pérez
Para muchos montoreños, las navidades pasadas habrán sido unas Navidades más; con comida familiar, días de fiesta, regalos a mayores y pequeños, e incluso los más afortunados con comida de empresa o trabajo. Pero tenemos la obligación moral de mirar al pasado reciente y echar la vista atrás sólo unas pocas décadas para encontrarnos las Navidades más tristes y diferentes que ha habido nunca en Montoro. En las navidades de 2011 se cumplieron setenta y cinco años del mayor trama humano colectivo del que se tiene noticia en la ciudad de Montoro; este fue la evacuación desordenada y caótica de toda la población de Montoro por las tropas republicanas en las vísperas y frías Navidades de 1936. 

Por su relativa cercanía generacional, muchos de nosotros (montoreños actuales), tenemos sólo algunas referencias de esta tragedia; nuestros abuelos, padres o familiares de edad avanzada, han querido dejarnos constancia de forma oral de las penalidades que sufrieron en esas fechas tan complejas y dramáticas para España, como fueron aquellos primeros compases o meses de la Guerra Civil española. Llegar a ese extremo fue posible por unos gobernantes incapaces de hacer convivir a todos los españoles y unos militares intransigentes y fanáticos, pero con la única consecuencia directa "como en todas las guerras" del sufrimiento del pueblo español, tanto de un bando como del otro.
Vista general del pueblo de Montoro. Enero de 1937.
Fuente: Foto Serrano. Recorte de prensa. FOTOTECA PASIÓN POR MONTORO
De sólo imaginar el panorama de cientos de montoreños, incluidas personas de avanzada edad, mujeres embarazadas y niños pequeños saliendo de Montoro y repartiéndose por esos fríos campos en plena Nochebuena pasando un frío, hambre y miedo horrorosos, se me encoje el alma. Personas andando en grupos formando un auténtico río humano y llevando sobre sus castigados y sufridos cuerpos lo más imprescindible para el camino y para su futura subsistencia, algunos a lomos de animales, otros en carros y los más privilegiados ayudados de camiones o trenes. Para colmo de males, estas gentes indefensas eran atacadas y hostigadas por la aviación nacional de trecho en trecho, complicando el avance penoso por esos caminos polvorientos.

  Recuerdo ahora al escribir estas líneas las palabras de por ejemplo; Diego García Solaz, Antonio Román Molina, Anita Madueño Romero, Manuel y Bernarda de la Cruz Luque, Teresa Cañas, mi tía afectiva Ángeles Alba o del mismísimo Miguel Romero Esteo, así como de mis propios Padres y tantos otros que me han relatado los recuerdos dramáticos que tenían clavados en sus memorias infantiles. Unos perdieron a su padre en las tapias del Cementerio de la Venta del Charco cuando eran unos niños; otros durmieron bajo el puente Romano de Andújar; otros se hacinaban en el Molino del Ciprés en la Nava, en el lagar de Paco Pérez en la Encarná, o en el Molino de Herrera en Santa Brígida; otros llegaron a Cardeña o Fuencaliente donde sus habitantes tenían orden de acogerlos como fuera; otros pasando mucho miedo en el pajar de San Camilo en el Charco el Novillo arropados por su madre aguantando las impertinentes amenazas de los militares; otros en trenes repletos de gente y a cada trecho bombardeados camino de poblaciones jiennenses y manchegas; otros con niños pasando un frio enorme que les dejó secuelas para toda su vida y todos absolutamente todos pasando mucha hambre que recordaran y recordarían siempre…. 
Evacuación de Cerro Muriano. Robert Capa
En fin un trama humano de primera magnitud del que todas las familias montoreñas y sus descendiente actuales tienen un pedacito grabado a fuego en sus memorias; aunque debido al paso del tiempo, poco a poco vamos olvidando, pero que será mejor no volver  a repetir por el bien de todos.
Para ilustrar el recordatorio nefasto de esta horrible evacuación de Montoro del que se cumple a lo largo de todo este año de 2012 su 75 aniversario, sólo rescatar algunos datos de la época y un raro y único testimonio personal, escrito por un protagonista de excepción:

En la Evacuación de Montoro en la Navidad de 1936, las milicias de la FAI y algunos incontrolados dieron muerte a 33 personas, entre ellas ocho mujeres (1). Fueron los últimos paseos (2), tratándose en muchos casos de vecinos que se opusieron a la evacuación, entre los días 21 y 24 de diciembre”. 
Montoreñas al final de la actual Calle Doctor Fleming, llegando ya a la actual glorieta, regresan a Montoro.
Fuente: Foto Serrano. Recorte de prensa. FOTOTECA PASIÓN POR MONTORO
Tomaré también prestadas unas palabras de primera mano del escritor y dramaturgo montoreño Miguel Romero Esteo (3), para intentar describir lo que debieron ser aquellos duros días para la población civil montoreña, están escritas en el estilo inconfundible de nuestro paisano, quizás sean unas de las pocas escritas que se conservan de este drama humano, sirvan como recordatorio de lo que debieron sufrir los montoreños que les tocó vivir esas Navidades especialmente niños y ancianos de hace ahora 75 años al ser brutalmente despojados y arrancados de sus hogares en uno de los inviernos más crudos del que se tiene noticia, y en unas fechas tan señaladas, dicen así:
Y en la víspera de la Navidad vienen unos milicianos que van de casa en casa, y avisan que hay que orden militar de tener que evacuar todo el pueblo, y que al que se quede los militares republicanos van y lo fusilan. Así que entre hipos y lágrimas, todas las mujeres de la casa van liando entre mantas y colchas un buen montón de bártulos. Y en mitad de la noche de Nochebuena salimos del pueblo, y nos vamos todos andando camino de la sierra, incluidas abuela Ana y Chacha Teresa que ya eran dos ancianas. Y por veredas y trochas llegamos al lagar de los primos, y allí no pegamos ojo entre zambombazos que llegan del pueblo. Luego, al día siguiente, seguimos andando carretera adelante. De pronto asoman unos aviones, y hay que tirarse a la cuneta con los bultos porque los aviones venían ametrallando como demonios a todo el río de gentes evacuadas que íbamos subiendo por la carretera. Así que vuelta a caminar otra vez por veredas y trochas […] total , que andando, andando, ya nos habíamos atravesado la sierra y estábamos en Fuencaliente…”.
NOTAS
(1)Una de ellas fue arrojada por los milicianos por el Puente Mayor de Montoro y devorada por los cerdos durante días hasta dejarla en los huevos.
(2)Del bando republicano en Montoro. Por otra parte hay que tener muy presente que después el bando vencedor vergonzosamente siguió con estos “paseos”, incluso muchos años después de terminada la guerra, en un acto de reconciliación difícil de entender y ante la pasividad de todos los países teóricamente democráticos, justo es decir que coincidió con momentos muy difíciles para todos ellos.
(3)Nació en 1930 y por lo tanto tenía sólo 6 años de edad, pero que con su memoria y mente privilegiada recuerda perfectamente lo sucedido.

*Sería interesante intentar recopilar por escrito con los máximos detalles posibles todos los testimonios que aún se nos puedan ofrecer de primera mano relativos a esta evacuación de la población civil de Montoro en las Navidades de 1936 en boca de sus protagonistas o descendiente más directos, porque parece que fotografías no existen, cosa bastante extraña, o aún no se han localizado. Todo con el único y noble objetivo de tener presente nuestro pasado reciente, para recordarle a las generaciones presentes y futuras los errores cometidos en el pasado y no repetirlos nunca más. Tenemos entre todos que truncar lo que dijo Lord Bayron en uno de sus más famosos aforismos, que tristemente se cumple más de lo que debería: “El mejor profeta del futuro es el pasado”, aplicable a todos los órdenes de la vida, incluida la actual y repugnante crisis financiera rastreable en el “Crack de 1929”.

domingo, 19 de mayo de 2013

Actos extraordinarios con motivo del Año de la Fe durante la Festividad del Corpus

Altar montado para el Corpus 2012 en el Castillito, destaca el sagrario usado tras la guerra civil en la Parroquia
de San Bartolomé de Montoro. Fuente: Pedro J. Delgado
- Durante la Semana del 27 al 31 de Mayo se celebrara un Quinario en honor al Santísimo Sacramento y que comenzara todos los días a las 20:00 horas con la Exposición de su Divina Majestad, Estación a Jesús Sacramentado, rezo del Santo Rosario, Bendición, Reserva, y Santa Misa. 
- El lunes día 27 de mayo se celebrara en la Iglesia de San Juan de Letrán, una vez terminado el Quinario se procederá a celebrar una procesión con el Santísimo en la Custodia, bajo palio, que saldrá de San Juan de Letrán, Plaza de Jesús, Luis de Siles, Antonio Garijo, Manuel Criado Hoyo, Plaza de España, arco de la Cárcel y Plaza de Jesús. Este día de Quinario estará organizado por la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno, Cofradía de la Borriquita, y Cofradía de la Santa Vera Cruz. 
Detalle de la Capilla de la Virgen del Rosario de Montoro
Fuente: Pedro J. Delgado
 - El martes día 28 de mayo se celebrara en la Iglesia de San Sebastian, y al igual una vez terminado el Quinario se procederá a celebrar una procesión con el Santísimo bajo palio y el itinerario será: Salida de San Sebastian, San Francisco Solano, Morera, General Castaños, y entrada a San Sebastian por la calle Santo. Este día será organizado por la Cofradía del Santo Entierro y la Cofradia de la Misericordia/Angustias. 
- El miércoles día 29 de mayo se celebrara en la ermita de la Virgen de Gracia, y una vez acabado el Quinario la procesión con el Santísimo bajo palio será alrededor de la ermita. Este día de Quinario estará organizado por la Cofradía del Stmo. Cristo Resucitado. 
- El jueves día 30 de mayo se celebrara en la capilla del Hospital de Jesús Nazareno, una vez acabado el Quinario la procesión con el Santísimo bajo palio será, saliendo al patio y posteriormente atravesando el aparcamiento posterior para salir a las tercias, sor Josefa Artola y volver por Salazar. Este día de Quinario estará organizado por la Cofradía de Las Penas, Cofradía de la Virgen de la Fuensanta, Cofradía de la Virgen de la Cabeza, Cofradía de los Patronos de Montoro, y Cofradía de la Flagelación. 
- Y el Viernes día 31 de Mayo se celebrara en la Parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen, el itinerario de la procesión con el Santísimo bajo Palio será: plaza del Charco, El Santo, Rosario, plaza de las hijas de la Caridad y plaza del Charco. El Quinario de ese día estará organizado por las Cofradías del Carmen y Humildad.
Sagrario de la Iglesia de San Juan de Letrán
de Montoro. Fuente: Pedro J. Delgado
DIA 1 DE JUNIO. 
A las 19:00h de la tarde saldrá de la Iglesia de Santa Ana, San Pedro acompañado de la Banda de CC y TT María Santísima del Amor y la Paz, atravesaran en puente de las donadas, subiendo por la calle puente para llegar a Santiago que recogerán el Ángel del Huerto, que irá primero en el cortejo, para llegar a la plaza sobre las 20:00h.

A las 7 de la tarde también saldrá San Sebastian de San Sebastian, Acompañados de la Agrupación Musical Jesús Caído. bajara por la Calle El Santo, y de la Plaza del Charco saldrá La Inmaculada y el niño Jesús de Praga. E irá a través de corredera a Plaza de España a las 20:10
Una vez estén allí, saldrá de San Bartolomé El Sagrado Corazón de Jesús.

A las 20:30 horas en la Plaza de España SOLEMNE FUNCION RELIGIOSA, oficiada por nuestros Párrocos D. Antonio Aguilar de la Fuente (Párroco de Ntra. Sra. Del Carmen), y D. Rafael Rabasco Ferreira, (Párroco de S. Bartolomé y Arcipreste del Alto Guadalquivir)
Corpus Christi Montoro 2012. Fuente: Bartolomé Castillo Román
Una vez finalizada la Santa Misa, procederemos a organizar el cortejo procesional que ira en el siguiente orden: 

Cruz Parroquial, a continuación el paso del Ángel y detrás San Pedro, tras el paso de San Pedro la Banda de CC y TT de Amor y Paz. A continuación irán todos los niños de primera comunión, el Niño Jesús de Praga, y tras el niño Jesús irá San Sebastian y la Inmaculada, Acompañados de la Agrupación Musical Jesús Caído, tras la agrupación musical irá El Sagrado Corazón, y todos los estandartes por orden de salida, comenzando por los de Gloria (Fuensanta, Cabeza, Carmen y Rosario) y después los de Penitencia por orden de salida en Semana Santa. Cada estandarte ira acompañado de dos hermanos de luz, porque las Varas irán con las imágenes que lleve su Hermandad. 
Una vez hayan terminado los estandartes, ira el pueblo en general que quiera acompañar con velas al Santísimo, después los miembros de la Agrupación de Cofradías con su estandarte y los Adoradores. (todos con velas), tras los adoradores, la Bandera de la Adoración el Paso con la Custodia del Santísimo Sacramento, y tras el paso Autoridades Eclesiásticas, después las Autoridades Civiles y después la Banda de Música. 

El Recorrido será: plaza del España, arco de la cárcel, Plaza de Jesús, Luis de Siles, Castillito, Diego Medina, Plaza de San Miguel, Santos Isasa, Plaza del Charco, donde dejara el Cortejo el Niño Jesús de Praga, San Sebastian y la Inmaculada, así como la Agrupación Musical Jesús Caído, siguiendo solamente lo que son los niños de Primera Comunión, y se continua con el resto de Imágenes y la Custodia con el Santísimo a través de la corredera hasta la Plaza de España y entrará el resto del cortejo entero en la Parroquia de San Bartolomé. Antes de entrar en la plaza recibiremos la Bendición con el Santísimo.

viernes, 17 de mayo de 2013

Rogativas y procesiones en el pueblo de Montoro

Procesión de la Virgen de Lourdes de la Parroquia de San Bartolomé de Montoro. 1931. Fototeca Pasión por Montoro
José León Solís
Las rogativas como oración pública para impetrar el auxilio ante situaciones calamitosas y como acción de gracia ante importantes acontecimientos civiles, generalmente se han venido celebrando dentro de los Templos o en las vías públicas con carácter de procesión penitencial. 

Litúrgicamente fueron establecidas por la Iglesia para ser rezadas o cantadas probablemente en el siglo IV, aunque las fechas de su celebración fueron fijadas en el pontificado de San Gregorio Magno en el año 590. En la festividad de San Marcos tenía lugar las denominadas rogativas o letanías mayores y en los tres días anteriores a la fiesta de la Ascensión las rogativas o letanías menores. Otras rogativas extraordinarias para casos de calamidad podían ser prescritas por el Obispo o el Papa. 

Conocido es, cuando la meteorología no era ciencia y la sequía era pertinaz o la abundancia de lluvias se convertía en catástrofe y la medicina no lograba la curación de enfermedades convertidas en epidemias, que el pueblo y el clero acudiese a la oración pública para conseguir el remedio frente a estas calamidades; hecho que ha constituido una constante a lo largo de la historia. La Autoridad Civil trataba de paliar estos desastres impetrando la caridad, como ocurrió con ocasión de la epidemia de cólera de 1834, publicándose por el Gobernador Civil en el B.O.P del 17 de Julio de 1834 una circular en la que se recogen las instrucciones procedentes de las altas autoridades. Las instrucciones estaban dirigidas en primer lugar al llamamiento de auxilio de la caridad de las autoridades eclesiásticas y demás sectores sociales.
Fachada de la Parroquia de S. Bartolomé.
Inicios S. XX. Fotografo Diego Angulo.
“Los gobernadores civiles de las provincias en que se esté padeciendo o declare el cólera-morbo, excitarán el celo de los Prelados diocesanos, de los venerables cabildos eclesiásticos, de las comunidades religiosas, corporaciones, empleados, gremios de artes y oficios, hacendados y capitalistas de todas clases, á fin de que se suscriban con las cantidades y efectos que les dicte su amor á la humanidad por el socorro de los enfermos en los pueblos contagiados.” 

Eso sí, cuando la caridad no es suficiente la instrucción adopta la medida drástica de incautación de echar mano directa a bienes de las cofradías, hermandades y otras instituciones, dejando a salvo los ingresos procedentes de tributos y otras rentas que las declara intocables. 

“Si no bastasen los fondos de suscripción..., los gobernadores civiles podrán echar mano, en la que se necesite, de los fondos de pósitos, de los destinados á obras de utilidad pública, de las cofradías y hermandades, de los sobrantes de los establecimientos de instrucción y beneficencia, y de cualquiera otras aplicados á objetos menos urgentes, sin otra excepción que los procedentes de contribuciones, rentas y derechos reales, y cualquiera otros que deben ingresar en el real tesoro” 
Estas instrucciones, aplicadas cada vez que se repetían los episodios epidémicos, afectaron notablemente al patrimonio de las cofradías y hermandades y a la Semana Santa.
Hoy, estas rogativas, han ido desapareciendo en su frecuencia de nuestros pueblos por los avances científicos, la influencia de la laicización de algunos sectores de la sociedad y otros factores.  Pero ante todo, debemos preguntarnos: ¿Qué postura ha mantenido la Iglesia ante los actos de rogativas celebradas por el pueblo en acción de gracia a sus patronos e imágenes sagradas más veneradas? Sabido es, que la acción del pueblo materializada en la religiosidad popular tuvo una fuerte reacción por los postulados ilustrados pretendiendo un férreo control desde las instituciones civiles y eclesiásticas, control que llegó a tener una fuerte influencia en las procesiones de Semana Santa y manifestaciones públicas de fe.
Rogativa a la Virgen de las Angustias en 1914, dirigida por el sacerdote Don José de Julían, para acabar con
un largo periodo de sequía. Fuente: Archivo Alfonso Castellano. FOTOTECA PASIÓN POR MONTORO
Este control quedó formalmente regulado en la Novísima Recopilación de las Leyes de España de 1805 en su Libro I. Tomo I. Titulo I. Ley XX.  El Consejo por circular de 21 de Agosto de 1770, y Don Carlos IV a consulta de 18 de Diciembre de 1804, estableció el  modo de hacerse las rogativas secretas y solemnes por los Cabildos Seculares y Eclesiásticos, exigiéndose para su práctica la previa autorización secular y su celebración con la asistencia de las autoridades eclesiásticas:

 “ Para evitar las desavenencias ocurridas entre Cabildos Seculares y Eclesiásticos sobre el modo de hacer las rogativas; quando los Cabildos eclesiásticos consideren que pueden convenir sus preces a la divina misericordia, por alguna calamidad que amenace, será muy propio de su estado practicar las secretas y acostumbradas colectas, y avisar de sus piadosos ruegos al Magistrado y Ayuntamiento secular para su noticia y aprecio; pero para rogativas más solemnes, aunque sean interiores del templo, pertenecerán al Gobierno secular solicitarlas, y será correspondientes al estado eclesiástico concurrir con ellas a tan devoto fin; y en caso de que llegaran a ser procesionables para el pueblo ( que también será de cargo del Gobierno Secular el procurarlas) se suspenderán las procesiones públicas por los días que se hicieren. Y si los Cabildos conocieren que en Gobierno Secular pidiese haber alguna confianza menos urgente que ellas la consideran; podrán insinuarlas; pero no pasar a la práctica de solemnidades; sin que medie la solicitud secular”.
Antigua Virgen del Rosario, patrona de Montoro.
Archivo Hnos Aguilar Pérez. Fototeca Pasión por Montoro
Igualmente, se extendió el control a los gastos en fiestas religiosas. Por Real Instrucción de 30 de julio de 1760, inserta en Real Cédula de 19 de agosto de 1760, se crearon las Juntas de Propios y Arbitrios, entre otras cosas para el control de gastos en fiestas reflejados en documentos de propios y arbitrios locales. 

A pesar de esta rigurosa normativa, las rogativas y celebraciones continuaron celebrándose en Montoro.

Numerosas han sido las ocasiones a lo largo de los siglos en que se ha impetrado el auxilio a la Compatrona de Montoro Nuestra Señora de la Fuensanta para la salvación de la pertinaz sequía, como también han sido numerosas las ocasiones en las que la venerada, por todos los montoreños, Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno junto con nuestro Patronos San Bartolomé y Nuestra Señora del Rosario, han sido procesionados por las calles de Montoro en acción de gracia por la salvación de la peste, sequías o en acción de gracia por hechos civiles de notoria importancia. 
En la revista un Vía Crucis para el recuerdo editado por la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno con ocasión de la celebración de año Jubilar de 2000   bajo el título “Traslados y Vía Crucis de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno” dejé constancia de las numerosas ocasiones en que la Imagen del Nazareno de Montoro fue procesionado, bien con ocasión de acción de gracia por salvar a Montoro de infortunios, bien con ocasión de celebración de actos de evangelización. Como la historia se nutre de descubrimiento, en aquellas fechas no tenía constancia documental ni por otra fuente de información de dos ocasiones en las que la Imagen de Padre Jesús fue sacada en procesión.
Antiguo San José de la Parroquia de S. Bartolomé
Fuente: Archivo Conchi de la Torre
Con ocasión de la ascensión al Trono del Rey Fernando VII un mes antes de la invasión de las tropas francesas de la Villa de Montoro en junio de 1808, se celebró una Magna procesión, que nos ha descubierto mi buen amigo y excelente colaborador  José Ortiz García, Archivero del Ayuntamiento de Montoro y Cronista Oficial. Esta magna procesión, sobre la que nos da noticia José Ortiz en la Revista de Feria de 2007, se celebró el 3 de mayo de 1808.
 La procesión se organizó desde la Parroquia de San Bartolomé discurriendo por  el mismo itinerario de la procesión del Corpus: Arco de los Faroles, Plaza de Isabel II (actual Plaza de Jesús Nazareno), Martínez Campos, Plaza del Charco, y para darle mayor recorrido se acordó seguir por la Calle de Córdoba, San Sebastián y Santo para regresar por Corredera hasta la Parroquia, como consta en el Acta Capitular en la que se acordó.
“siendo la carrera por donde ha de ir la referida procesión en la tarde del dicho día mes de mayo inmediato la misma que la de el Corpus a excepción de que para darle más extensión subirá por la calle de Córdoba a San Sebastián y bajando por la del Santo se restituiría por la calle Corredera a la Iglesia Parroquial; donde se habrá formado; cantándose en ella la letanía de todos los santos y preces...”
En la procesión de acción de gracia se procesionaron, por el siguiente orden, las  imágenes de  Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora del Rosario, San José, San Bartolomé y Santa Teresa de Jesús, como también consta en expresada Acta.
“se saquen en la expresada procesión de rogativa las santas imágenes de Jesús Nazareno que se venera en la iglesia de San Juan de Letrán; la Nuestra Señora del Rosario; la del Glorioso patriarca Señor San José, que cree el Ayuntamiento debe conceptuarle más del caso su intercesión mediante que en su día subió al Trono y empezó su reinado nuestro católico monarca el señor don Fernando Séptimo: y la del apóstol señor San Bartolomé siendo tutelar patrono y la de Santa Teresa de Jesús Gloria de la Nación Española y su especial protectora que los reverendos padres carmelitas descalzos de esta villa”
Antiguo Nazareno de Montoro. Años 20.
Archivo José León Solís.
Otro caso de Acción de Gracia fue el Triduo y Procesión con las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora del Rosario y San Bartolomé,  patronos de la ciudad, celebrado en el mes de noviembre de 1885 en acción de gracias al Sagrado Corazón de Jesús por haber liberado al pueblo de Montoro de la epidemia de cólera procedente de Marsella, que tan devastadores efectos produjo en la población montoreña y en toda Andalucía. Para tal fin por medio de octavillas de 15 de noviembre de 1885 se convocó al pueblo en general a su participación, celebrándose la procesión la tarde del domingo 22 de noviembre con el siguiente itinerario: Arco de la Cárcel, Plaza de Isabel II (actual Plaza de Jesús Nazareno), Peñuelas (actual Diego Medina), Duque de la Victoria (actual Santos Isasa) y Martínez Campos (actual Corredera) e Iglesia de San Bartolomé. El documento, por su interés, lo reproducimos literalmente:
¡¡ Viva el Sagrado Corazón de Jesús!!

“En cumplimiento á la promesa hecha para dar gracias al Sagrado Corazón de Jesús, por habernos librado de la epidemia colérica, se celebrará un solemne Triduo costeado con las limosnas de los fieles de esta Ciudad é Ilustre Ayuntamiento de la misma, en los días 19, 20 y 21, en la forma siguiente:

A las 6 y media de la tarde se expondrá S. D. M. Rezándose la estación mayor y cantándose el santo rosario, ocupando la sagrada cátedra en cada uno de los días los Sres. D. José Lara Coca, D. Pedro León y D. Esteban Aragón respectivamente, terminando con motetes al Santísimo, bendición y reserva. El sábado se cantará una solemne Salve.

El domingo 22 á las 8 y media de la mañana, habrá comunión general y á las 10 y media tendrá lugar la Misa Solemne en la que predicará el Sr. D. Evaristo Meléndez, terminando con el Te Deum á toda orquesta.

Por la tarde, saldrán en procesión las imágenes de Ntro. Padre Jesús y patronos de esta Ciudad recorriendo las calles Arco de la Cárcel, Plaza de Isabel 2ª, Peñuelas, Duque de la Victoria y Martínez Campos á la Iglesia mayor.

Se suplica á los fieles de ambos sexos la asistencia á tan piadosos actos y con velas á la procesión.” 

Estas rogativas siguen vigentes, estando reguladas en los Principios y Orientaciones del Directorio sobre la Piedad Popular del Concilio Vaticano II que dictaminó: “que la fecha de la procesión de rogativas la establezca la Conferencia Episcopal de cada país” y define este tipo de procesiones como de “Súplicas Públicas de la bendición de Dios sobre los campos y sobre el trabajo del hombre, que tienen un carácter penitencial.”

martes, 14 de mayo de 2013

La desaparecida imagen de la Virgen de Gracia de Montoro, una obra del Círculo de Mercadante

Detalle de la desaparecida Virgen de Gracia de Montoro, interior de la Ermita del mismo nombre.
Fuente: Archivo Hnos Aguilar Pérez. FOTOTECA PASIÓN POR MONTORO
Jesús López Alfonso

La localidad cordobesa de Montoro, poseyó hasta la Guerra Civil española un ingente patrimonio, destruido durante la misma por los asaltos del bando republicano a los diversos templos, otras en cambio serían saqueadas aprovechando la contienda civil. Una de las tantas obras que desaparecieron durante la guerra sería esta imagen mariana de la que hemos tenido conocimiento hace poco gracias a la página web “Pasión por Montoro”1, en la cual se recopila documentación gráfica de toda esta ingente cantidad de obras de arte perdidas. 

La escultura a la que nos referimos es a la de la Virgen de Gracia, que presidía la ermita de su nombre y que hemos conocido por dos fotografías en la que se nos presenta en la primera sobrevestida y en la segunda sin los aditamentos textiles.
Virgen de Gracia de Montoro (izquierda) y Virgen
de la Cinta de la Catedral de Sevilla (derecha)

Despojada de los mismos, podemos ver una escultura que nos llamó poderosamente la atención, puesto que nos remite a los modelos sevillanos de la segunda mitad del siglo XV que se realizaron en el taller de Lorenzo Mercadante de Bretaña o por sus seguidores, si bien como veremos parece que sufrió alteraciones durante su historia. 

Para el estudio las prendas de la misma, vamos a seguir la tipología que ha establecido el profesor Martín Sánchez en su reciente obra “El imaginero Lorenzo Mercadante”2, la cual se basa en los diferentes plegados que realiza el escultor en las vestimentas marianas: 

En cuanto a la túnica, es de las que este historiador denomina “túnica B”3, anudada a la cintura con cinto y haciendo pliegues que caen en forma tubular y el repliegue terminando en muelle orientado hacia el frente. 

El manto, es de los denominados tipo B4, los cuales caen sobre los hombros, se recogen bajo el brazo izquierdo formando entre este y el cuerpo un pliegue en forma de gota, cayendo el resto del manto en vertical hasta los pies. En el lado derecho, por su parte la prenda se pliega bajo el brazo cayendo por las caderas en zigzag.

Desaparecida Virgen de Gracia de Montoro, vestida y con corona.
Fuente: Hnos. Aguilar Pérez. Fototeca Pasión por Montoro
Como podemos ver, el modelado de las ropas sigue los postulados de Lorenzo Mercadante de Bretaña, y es semejante al de las imágenes de la Virgen del Alcázar, de la sevillana Parroquia de San Lorenzo, así como la de los Remedios de la catedral de esta misma ciudad, la Virgen del Buen Fin de Villamartín (Cádiz) o la que se encuentra en la Mathiesen Gallery de Londres, y al igual que la primera y la última referidas, las caras de la Virgen y el Niño no siguen el esquema propio del escultor.

Las vestimentas presentan una decoración de motivos florales que a todas luces parece un añadido posterior, puesto que las imágenes de este grupo siempre están policromadas en tintas planas.5 
El hecho de no tener fotografías más cercanas hace que no podamos ofrecer un estudio más detenido sobre este estofado, por lo cual, es más prudente no aventurar fecha ni estilo sobre el mismo. La cabeza era sin duda la parte más alterada de la imagen, y el hecho de carecer de modelado en el cráneo, en el que no se aprecia ni toca ni cabellos, hace pensar que el mismo se raspase para poderle colocar la corona de orfebrería y sobrevestirla con mantos con mayor facilidad.
Sus facciones eran anchas, con papada y mejillas carnosas, frente amplia y despejada y boca cerrada de expresión sonriente. 

Interior de la Ermita de la Virgen de Gracia de Montoro. 1937
Fuente: A.G.A. Fototeca Pasión por Montoro
Da la sensación que los ojos no son los originales sino realizados de cristal y por tanto, ser otro añadido posterior. El rostro se encontraba tan desvirtuado que a primera vista no resulta relacionable con las obras de Mercadante y su círculo, dándose la circunstancia de si no se hubiese conservado una fotografía de la imagen sin vestir, jamás podríamos haberla relacionado con su posible autoría.
Las manos no eran tampoco las primigenias, parecen muy posteriores y por ello no seguían el esquema mercadantino de las mismas, apareciendo la derecha adelantada al contemplador en actitud de sostener el cetro y con la izquierda sosteniendo al Niño. Esta circunstancia ha hecho que el estudio de la túnica de Jesús haya sido imposible de realizar, puesto que la mano de la Virgen la tapa casi por completo.
Este, se encontraba sentado sobre el brazo de su Madre, en actitud de leer el “Libro de la Vida” y reposando sus brazos sobre el mismo, apareciendo así en algunos de los Niños de las imágenes marianas de Mercadante, como los de la Virgen de la Cinta de la Catedral de Sevilla o la Virgen con el Niño de la Mathiesen Gallery de Londres. Sin embargo, la cabeza tampoco nos recuerda a las imágenes salidas de la mano del propio escultor, sino más bien a la referida imagen de la galería londinense, a la sevillana Virgen del Alcázar o a la granadina que se encuentra en la Fundación Rodríguez Acosta de Granada.

Por tanto, podemos atribuir la Virgen de Gracia de Montoro al círculo de Lorenzo Mercadante de Bretaña, y fecharla entre los años 1460-70, cuando ya el taller del maestro bretón está consolidado en Sevilla y sus vírgenes ya se han constituido en un modelo a seguir6. Esta escultura se viene a sumar por todo ello, al conjunto de obras mercadantinas, así como a las dos imágenes marianas que hasta el momento conocemos en la provincia de Córdoba: La Virgen de la Fuensanta en la capital y la de la Piedad en Iznájar. 

Por último, no sería una mala idea recuperar esta imagen con una copia, basada en el estudio de las fotografías conservadas y de la producción mercadantina existente, devolviendo de ese modo a Montoro una imagen que jamás se debió perder.



NOTAS:
1 Mi agradecimiento a Don Pedro J. Delgado Guerrero, director de esta web, por las facilidades prestadas para el estudio de esta escultura.
2 Martín Sánchez Manuel Ángel: “El imaginero Lorenzo Mercadante de Bretaña”. Ed La Esperanza, Tenerife, 2009.
3 Íbidem, pág. 271
4 Íbidem, pág, 273
5 López Alfonso, Jesús: “Una obra inédita de Lorenzo Mercadante de Bretaña en Villamartín (Cádiz). PULSA AQUÍ PARA LEER EL ARTÍCULO
6 Íbidem