LO MEJOR DE LA SEMANA

miércoles, 17 de abril de 2013

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La Romería de las Veleras de Montoro: características y peculiaridades de la romería montoreña

Virgen de la Fuensanta junto al Humilladero. Inicios S.XX.
 Fuente: Archivo Juan Córdoba. Fototeca Pasión por Montoro
Juan Córdoba García

La Romería de las Veleras o de la Fuensanta es un acontecimiento de carácter festivo-religioso y popular que se celebra entre la ciudad de Montoro y un antiguo Santuario, llamado de la Fuensanta del Valle, distante de la localidad poco más de una legua, equivalente a algo más de siete kilómetros al nordeste del término municipal. La fecha de la celebración de la romería es el último domingo de abril en la actualidad.
Fachada de la Ermita de la Fuensanta. Fuente: Juan Córdoba
El Santuario está ubicado en terrenos de una huerta cultivada desde tiempo inmemorial y constatada documentalmente en múltiples ocasiones desde principios del siglo XVI, consta de una ermita, antigua hospedería y casa para los santeros o guardadores, está situado en un valle fértil por el que discurre el arroyo de Corcomé que suele mantener cierto caudal incluso en la época de mayor estiaje de los cauces de agua; así mismo existen en dicho fértil valle algunos manantiales de agua, el más importante de estos manantiales es el que discurre bajo el ábside de la ermita antedicha y sale a la superficie al este del ábside o cabecera de dicha ermita, una corriente continua de agua incluso en los períodos de mayor sequía, y que es el elemento más importante a tener en cuenta para comprender el origen y sentido de dicha Romería.

Al este y sur del Santuario y adscrita desde tiempos muy antiguos al mismo existe una huerta llamada así mismo de la Fuensanta del Valle del Corcomé dividida en dos partes según los documentos antiguos, conocidas con los nombres de la De Arriba y la de Abajo.
Huerta de la Fuensanta del Valle desde el norte, al fondo, el Santuario de la Fuensanta. Fuente: Juan Córdoba.

El nombre de Romería de las Veleras, viene de velero, que alude al que asiste a velas religiosas o romerías pero en femenino, por ser el género femenino el más destacado en el acontecimiento porque la fiesta está dedicada a la Virgen y es una figura femenina, que llaman la Hermana Mayora la más importante en dicha fiesta y además era común en la antigüedad que fueran generalmente las mujeres las portadoras de exvotos, ofrendas,y quienes generalmente ofrecían promesas a la Virgen en compensación por el cumplimiento de sus peticiones milagrosas. La denominación de Romería en Honor de la Virgen de la Fuensanta es un término más de carácter formal. Romerías con el nombre de La Fuensanta existen en España decenas pero Romería de las Veleras, que es la denominación popular de esta Romería solo existe en Montoro, y aunque el término va en retroceso respecto a su uso, pero es el más adecuado para referirnos a esta fiesta porque la denominación Romería de las Veleras hace única a esta fiesta montoreña.
Virgen de la Fuensanta saliendo de San Bartolomé. 2012.
Fuente: Pedro J. Delgado

A veces la imagen de la Virgen, que es transportada días antes desde su morada en la ermita de la Fuensanta del Valle a la parroquia de San Bartolomé para los ritos previos a la romería como es el triduo, la Comitiva acompaña a la imagen, que es llevada a hombros por portadores, normalmente hombres devotos montoreños, aunque otras veces es transportada en carreta. En otras ocasiones la imagen de la Virgen ya ha sido llevada a su morada en la ermita de la Fuensanta del Valle días antes de la romería, este hecho es cambiante según los criterios de la Junta que compone en un momento dado la Cofradía.
Estandarte, abanderados, Hermanos Mayores y seises, representantes de la Cofradía, tambores que dan un toque propio y tradicional, romeros en cabalgaduras, banda de música, peregrinos a pie, en carretas y todo tipo de vehículos se dirigen en procesión desde la parroquia de San Bartolomé hasta el barrio del Retamar, creando un ambiente festivo, alegre y colorista de un gusto exquisito y digno de ser admirado y visitado en esa bella mañana de primavera. Pasado el puente llamado de las Doncellas sobre el Guadalquivir se deshace la comitiva y los romeros comienzan el día de peregrinación siguiendo la carretera A-3102 cuesta arriba hasta unos tres kilómetros, desviándose en dicho punto a la derecha por el camino asfaltado CO-5102, donde comienza la meseta que forma la Nava propiamente dicha, que da nombre al pago donde se encuentra la Ermita y en una explanada denominada de Rocines, nombre que lleva el arroyo cercano, que es un término sarcástico en alusión a caballo flaco, desgarbado, penco, jamelgo (como dice la coplilla que se canta), allí se concentran los romeros para tomar el primer refrigerio, tras el cual siguen su camino hasta llegar al lugar donde se encuentra el humilladero que antecede a la Ermita. 
Humilladero de la Fuensanta. Fuente: Juan Córdoba
A la altura del humilladero se reorganiza la Comitiva de la misma forma que se describe para la salida de la parroquia de San Bartolomé en Montoro, esta vez el acompañamiento musical lo lleva a cabo los tambores que dan el toque propio de la romería y la banda de la Asociación Compañía de Romanos de Montoro y otras bandas en los últimos años. La Comitiva se dirige a la Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta para oír la tradicional misa.
Acabada la misa, tiene lugar la procesión de la Virgen de la Fuensanta que consta de dos pasos, en primer lugar una preciosa imagen de San José con el niño Jesús cogido de la mano, detrás la imagen de Nuestra Señora de la Fuensanta llevada a hombros tradicionalmente por devotos montoreños. Transcurre por el Valle del Corcomé con toda la Comitiva, y el pueblo en general en un ambiente festivo, jovial alegre, primaveral digno de ser visto, vivido y sentido. En la procesión es tradición cantar canciones, rogativas a la Virgen para pedirle que riegue y fertilice los campos, así como dar vítores a la Virgen y a la Hermana Mayora, todo en un ambiente que en absoluto se parece a una seria procesión propia de la jerarquía eclesiástica.

Virgen de la Fuensanta de Pio Mollar. Anterior a 1949.

No suele prolongarse más de un par de horas la Procesión, cuyo trayecto discurre en la gran explanada existente delante de la Ermita hasta la cruz del humilladero. Al acabar la procesión, Los integrantes de la Cofradía, Hemanos Mayores y sus familiares, personas notables invitadas asisten a una comida en la casa hermandad, donde se ubicaba la antigua hospedería, a la izquierda del patio de entrada del recinto donde se encuentra la Ermita. Los romeros, el pueblo en general, que desde la mañana se han instalado en el amplio Valle del Corcomé y lugares aledaños, normalmente agrupados en familias, vecinos del mismo barrio o formando grupos de amigos, pasan el resto del día en familia comiendo, bebiendo, visitándose entre los diversos grupos y compartiendo comida, bebida creando un ambiente familiar que se aprovecha para entablar nuevas relaciones sociales, un aspecto muy característico este que nunca debería perderse.
Unas dos horas antes de la caída de la tarde, la Cofradía, Hermanos Moyores y demás integrantes de la Comitiva inician el regreso desde la Ermita hasta Montoro, dejando la imagen de la Virgen de la Fuensanta en su Ermita hasta el año siguiente, al llegar al barrio del Retamar, se organizan para entrar en orden en la localidad, desde el Retamar, pasando por el puente sobre el Guadalquivir, la Redonda, Herrerías, plaza del Charco, calle Corredera hasta la iglesia de San Bartolomé, entran en la parroquia en cuya puerta les aguarda el párroco y todos juntos dan gracias por haberles concedido la Virgen un buen día de peregrinación.
Hermanos mayores en la puerta de la Iglesia de San Bartolomé.
Fuente: Archivo Miguel Cepas. Fototeca Pasión por Montoro
PECULIARIDADES DE LA ROMERÍA DE LAS VELERAS.
La somera descripción que he dado sobre la Romería de las Veleras en Montoro peca de excesiva frialdad y por tanto puede ser confundida con una fiesta de romería más de tantos cientos de romerías que existen en España, la descripción no recoge más que los aspectos formales de la fiesta y con seguridad que sin intención omito algunos importantes.
Existen aparte una buena cantidad de elementos que hacen singular la romería de las Veleras en Montoro, peculiaridades que no se encuentran en su mayor parte en la organización formal de la Romería y Procesión sino que, como en cualquier manifestación de religiosidad popular se hallan en la interpretación que el pueblo hace de la fiesta. En este párrafo cito algunos de estos aspectos sin pretensión de que sean los únicos que existan pues con seguridad que hay personas que por sus vivencias o las transmitidas por sus antepasados saben mucho más que el que suscribe estas líneas y están mucho más informadas de estas particularidades y conocen mejor la tradición, lo que ocurre es que nadie se ha preocupado de plasmarlas en la escritura. Algunos de los elementos que cito perduran hasta la actualidad, otros se han ido perdiendo, y sobre todo en los últimos sesenta años la desaparición de estas peculiaridades es más que llamativa de tal manera que apenas se reconoce en esta Romería la idiosincrasia de una localidad como Montoro, una ciudad tan rica en tradiciones:
Antigua Virgen de la Fuensanta durante la romería.
Archivo Juan Córdoba. Fototeca Pasión por Montoro
PRIMERO.- La Romería de las Veleras está unida íntimamente al agua, a la lluvia como fecundadora de los campos y propiciadora de una buena cosecha. No es una fiesta de primavera como aparentemente puede parecer. La celebración de la Romería no puede ser confundida con las fiestas de primavera que estudian los antropólogos y que se celebran para pedir a la divinidad una buena cosecha. La celebración de la Romería el último domingo de abril es una decisión impuesta por la Cofradía a principios del siglo XX pero en toda la documentación escrita que se conserva desde el siglo XVI que hace alusión a la existencia de esta Romería, su celebración coincide con la Fiesta de la Natividad de la Virgen el día ocho de septiembre, coincidiendo en nuestro medio con el momento de mayor sequía de nuestros campos y el motivo principal de su existencia es la petición a la Virgen que la lluvia llegue lo antes posible en otoño, pues es a primeros de septiembre cuando en un buen año agrícola suelen caer las primeras aguas. Esta afirmación la atestiguan la tradición de procesionar la imagen de la Virgen en época de sequía, las canciones que se cantan en el día de la fiesta como la que dice “danos un poco de agua que nos morimos de sed”, que no es una canción de primavera, etapa del año agrícola en que los campos están normalmente bien regados.
SEGUNDO.- El banquete que celebran los miembros de la Cofradía junto con los Hermanos Mayores y otras personas antes citadas está constatado y perfectamente descrito en documentos desde 1575, en una escritura de obligación de suministro de una vaca para la comida de la Hermandad, y no cualquier vaca, sino que en canal tendría que pesar al menos doscientas libras de carne. Era tradición celebrar la comida el domingo siguiente a la Romería, o sea, el domingo siguiente al día ocho de septiembre y a la comida estaban invitados todos los hermanos. Es probable que el hecho insólito de no celebrar la comida de la Hermandad el día de la Romería tenga relación con evitar compartirla con el pueblo en general, ya que aunque la vaca era grande, probablemente no sería carne suficiente para saciar el apetito de todos los asistentes el día de la fiesta.

La Fuente Santa con poderes curativos que da nombre a la Ernita, al lugar, a la Romería, sale a la superficie bajo el
mismo ábside de la Ermita. Hoy con el cauce desviado no podemos apreciar su inmenso caudal. Fuente: Juan Córdoba .

TERCERO.- La existencia de un manantial de varios caños bajo el ábside de la ermita, justo debajo de donde se encuentra el camarín de la imagen de la Virgen está constatada también en documentos muy antiguos, así como la explotación de este manantial para irrigar la fértil huerta adscrita a la ermita. La atribución de poderes curativos a dicha agua es tradición en todo el término aunque hoy se está perdiendo. Existe una alusión popular a dicha agua, que la denomina “meáos de la Virgen”, hoy casi en desuso por ser de mal gusto pero era una expresión muy común hasta hace pocos años. Hasta hace poco era muy usual ir a por agua para beber en algunas casas de Montoro, sobre todo en verano. En mis últimas visita al manantial comprobé que los caños de agua del manantial habían sido anulados para el uso público, probablemente desviado de su cauce el caudal de la fuente, de tal forma que el visitante que quiera ver el agua correr se encontrará que no existe ya tal fuente, solo los caños por testimonio, como se aprecia en una fotografía reciente. Si se anula el discurrir del agua se priva al lugar del verdadero sentido de la Romería.
Romeros con estadales al cuello. 1955.
 Fuente: Archivo Juan Córdoba. Fototeca Pasión por Montoro

El uso en ese día de los estadales (estedales según la denominación popular) que son cintas de llamativos colores, que colgadas al cuello llevan los romeros y en cuyo extremo llevan una medalla con la imagen de la Virgen de la Fuensanta usualmente de calamina, puestos a la venta por la Cofradía cada año en el día de la Romería en un quiosco y que ayudan a cubrir los gastos que genera la Romería. Cuantos más estadales se llevaban colgados era símbolo de que quien los llevaba había contribuido más con la Cofradía en los gastos que genera su mantenimiento. Los estadales han sido sustituidos últimamente por otros más ricos con medallas de plata en el extremo ,privilegio antaño solo de los miembros de la Cofradía e imitación hoy de otras romerías que alguna gente considera de más enjundia y que nada tienen en común con la Romería de las Veleras de Montoro.
Caracola-trompeta hallada entre basuras en un lugar cercano a la Ermita 
de La Fuensanta. Ejemplar con varios siglos de antigüedad, de esta
especie de caracola-trompeta existen en grandes museos del mundo
como testimonio de los primeros  instrumentos musicales
 usados por el hombre, aquí los tiramos a la basura. Fuente: Juan Córdoba.

CUARTO.- El uso de la Caracola Trompeta. Este es sin duda para mí el elemento material más peculiar e importante de esta Romería. La caracola trompeta es un instrumento de viento cuya constatación existe en las sociedades primitivas desde época magdaleniense, hace más de ocho mil años. Es un instrumento que servía para comunicarse y hablar entre la gente que vivía en la sierra a mucha distancia unos de otros, normalmente propio de sociedades ganaderas y agrícolas como lo ha sido Montoro desde tiempos muy remotos. Yo conozco personas en Montoro que han usado y visto usar la caracola trompeta como medio de comunicación entre gentes del campo. La caracola es además uno de los instrumentos musicales más antiguos de la humanidad, un símbolo de la fertilidad y de la prosperidad, su nitidez acústica le ha permitido integrarse en las liturgias y solemnidades religiosas de muchas civilizaciones, sobre todo en la civilización india y japonesa tienen hoy día mucha importancia. En España las más usadas como trompeta son la Charonia Tritonis, y Charonia Lampas en Canarias y la Strombus Gigas en Cantabria. El uso de la Caracola Trompeta en la Romería de las Veleras, que era el último lugar donde se podía ver y oír, ha desaparecido lamentablemente en la actualidad.
Pito de barro de la  Fuensanta de Córdoba, los de Montoro son
más rústicos 
de un solo agujero y pellizco en el barro. 
QUINTO.- El uso del silbato de barro (pito de barro). Al igual que se vendían en la Romería los estadales, así mismo se fabricaban y vendían silbatos de barro o los pitos de barro cocido, que también eran instrumentos de comunicación entre personas que vivían a mucha distancia unas de otras en nuestra sierra. En España existen aún algunas personas, normalmente ganaderos que usan el silbido como medio de comunicación entre ellos por habitar en lugares distantes y como medio alternativo de comunicación o mejor dicho lo usan como lenguaje porque literalmente hablan con el silbido. En un capítulo correspondiente a una serie de documentales divulgados con el nombre de “Un país en la mochila” protagonizados por Juan Echanove e Imanol Arias, en el correspondiente a La isla de la Gomera se puede comprobar el uso del silbido como lenguaje por parte de un pastor de la zona. El uso del pito de barro, normalmente usado en sus últimos años por niños también ha desaparecido en la Romería de las Veleras.

Romería de la Fuensanta de 1955. La Hermana Mayora montanda a lomos de mulo enjamuga portando en el brazo
derecho cetro con banderín de la Cofradía. Fuente: Archivo Juan Córdoba. Fototeca Pasión por Montoro

SEXTO.- El uso de la jamuga como montura para la Hermana Mayora. Otra de las peculiaridades más importantes de la Romería de las Veleras. La Hermana Mayora es la principal protagonista de la Romería por estar unida esta Romería a la fertilidad. La Hermana Mayora es portada a manera de reina de la fiesta en jamuga, del latín sambuca, que a su vez se deriva del griego sabyke, un atalaje de caballerías de uso muy antiguo consistente en una silla de tijera ricamente adornada con respaldo, apoyabrazos e incluso con escabel como la que se muestra en la imagen, forrada con adamascado y de uso exclusivamente femenino que se colocaba encima de los aparejos de las bestias, normalmente mulos o yeguas. El término correcto para el uso de esta cabalgadura es “montar a mujeriegas”. Hasta hace muy pocos años la Hermana Mayora de la Romería iba siempre a lomos de mulo o yegua sobre Jamuga, un elemento de singular importancia antropológico-cultural. Hoy la jamuga ha desaparecido como cabalgadura de la Hermana Mayora, otra pérdida importante de la Romería.
Bandera de la Romería de las Veleras. 1955

SÉPTIMO.- El empleo de la pirotecnia, lanzamiento de cohetes desde el amanecer del día de la Romería hasta que concluye por la tarde a intervalos de tiempo que son más cortos en los momentos más significativos de la fiesta.
OCTAVO.- Enormes banderas de la Cofradía que van adornadas con llamativas cintas de colores en el mástil, es otro rasgo destacable.
NOVENO.- Tambores que dan un toque solo reservado a esta fiesta que acompañan a la Comitiva en todo su recorrido oficial.
DÉCIMO.- A nivel gastronómico existen algunas tradiciones destacables como las albóndigas fritas que las mujeres se encargan de elaborar con esmero con el fin de conseguir el mejor sabor, así como los huevos duros, platillos en frío especialmente elaborados para la fiesta.
DÉCIMO PRIMERO.- La Romería es también un día de convivencia de todos los vecinos de la localidad de Montoro a la que acuden también personas de Marmolejo y Villa del Río, localidades limítrofes del término. Por todo el recinto los romeros forman grupos ya sea familiares, de asociaciones, amigos, peñas, etcétera. También es costumbre que miembros de unos grupos visiten a otros creando un clima amigable, familiar en el que se comparte comida, bebida y lo que es más importante, se entablan nuevas relaciones sociales de todo tipo. Una preciosa costumbre que fomenta nuevas relaciones entre distintas personas y grupos, costumbre que debería perdurar para siempre. 
Veleros en el camino de vuelta de la Romería. Él en burro con aguaderas de esparto, ellas una una a lomos y
otra a la grupa como era considerado correcto en la época, la de delante con ambas piernas a la izquierda,
la de atrás a la derecha, no era bien visto que las mujeres montaran a horcajadas. Al fondo de la imagen, la 
Ermita y tras ella la atalaya cuyos habitantes hace tal vez milenios hicieron del Valle un lugar sagrado. 
Fuente: Archivo Juan Córdoba. Fototeca Pasión por Montoro
DÉCIMO SEGUNDO.- Como he mencionado en otra ocasión en este artículo, la protagonista principal de la Romería de las Veleras es la Hermana Mayora, que, a manera de reina, porta un cetro con banderín de la Cofradía, cabalga a lomos de mulo o yegua sobre jamuga (desde hace unos años ha desaparecido la jamuga como cabalgadura de la Hermana Mayora) y es vitoreada constantemente al paso de la Comitiva con el grito “¡Viva la Hermana Mayora! , grito que pocas veces se usa con el Hermano Mayor a pesar de que lo más normal es que el designado por la Cofradía como tal solía ser un varón hasta hace solo una década.
Dentro de la Ermita existía un lugar donde se guardaban los exvotos u ofrendas que los devotos, en la mayoría de los casos mujeres ofrecían a la Virgen de la Fuensanta por el cumplimiento de sus peticiones milagrosas a ellos mismos o a familiares, los más comunes eran sudarios, cabellos vestidos de novia. etcétera. Hoy han desaparecido ese tipo de ofrendas por considerarse en muchos casos de mal gusto, en otras romerías han sido aprovechados estos objetos para hacer pequeños museos dentro de los santuarios.

3 comentarios:

  1. Creo que la jamuga no es patrimonio de Montoro. La romeria de la Virgen de la Cabeza en Andujar.Tambien la he visto en un cartel de la feria de Malaga de los años 20 del siglo pasado.

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  2. Bueno... este es parte del cartel de la feria de Málaga, referido en mi intervención anterior: de primeros del siglo XX. Puede verse una jamuga sencilla, sobre la que monta una malagueña, ataviada con traje de volantes, a la andaluza (no gitana).

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  3. Rebuscando, en el baúl de recuerdos de un familiar, encontré estas fotos de la romeria de Andújar y la nuestra de las Veleras. Ambas de principios de los 30 del siglo pasado. Puede observarse en la de la Virgen de la Cabeza, alguna jamuga; que aún ahora se usan. En la montoreña el camino antiguo de la Fuensanta del Valle.

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